Casi todas las consultas que recibimos sobre credenciales mencionan una tecnología y no aportan más detalles. El nombre de una tecnología describe una familia de productos, no aquello que aceptarán las cerraduras; esa diferencia es donde suelen fracasar los proyectos.
El nombre de una tecnología no es una especificación
La alta frecuencia de 13,56 MHz abarca numerosos tipos de credenciales, con distintas estructuras de memoria, modelos de seguridad y formas de direccionamiento. Dos credenciales pueden responder por igual a esa descripción y, aun así, ser totalmente incompatibles entre sí.
Por eso, cuando una consulta indica que un establecimiento necesita pulseras RFID de alta frecuencia con seguridad, apenas plantea el inicio de la cuestión. Lo que realmente determina qué puede producirse es la configuración de las cerraduras, la forma en que se emiten actualmente las credenciales y si el establecimiento o su integrador controlan las claves.

Parta de lo que ya está instalado
La fuente de información más confiable es una credencial existente que ya funcione. Contiene físicamente la respuesta: la tecnología, la estructura de memoria y, con frecuencia, la convención de numeración. Si un establecimiento puede enviar una, o leerla en recepción y compartir los datos que muestra el sistema, elimina gran parte de la incertidumbre en un solo paso.
El segundo dato más confiable es la propia documentación del sistema de cerraduras sobre los tipos de credencial para los que está configurado. No los tipos que admite en general, sino los tipos que esta instalación está configurada para aceptar, lo cual suele ser una lista más reducida.
Datos que permiten resolver rápidamente una consulta sobre credenciales:
- Una credencial existente que funcione, o lo que el sistema del establecimiento reporta al leerla
- El tipo de credencial que el sistema de cerraduras tiene configurado para esta instalación, no la gama de productos
- Quién codifica actualmente las credenciales: el establecimiento, un integrador o el proveedor de las cerraduras
- Si las nuevas credenciales deben incorporarse a un rango de numeración existente o iniciar uno nuevo
La codificación es una cuestión aparte del suministro
Suministrar una credencial y codificarla son procesos distintos. Muchos establecimientos realizan la codificación en sus instalaciones durante el registro de llegada, por lo que necesitan existencias sin codificar del tipo correcto. Otros requieren credenciales entregadas con una codificación previa dentro de un rango definido; en ese caso, los datos de codificación deben acordarse y transferirse de forma segura antes de producir.
Cuando intervienen claves de seguridad, estas pertenecen al establecimiento o a su integrador y se gestionan conforme a sus procedimientos, no de manera informal por correo electrónico. Conviene actuar con cautela ante un proveedor que trate este aspecto con ligereza.

Por qué no prometemos compatibilidad universal
Es posible redactar una frase que sugiera que cualquier credencial funcionará con cualquier cerradura, pero no hacer que esa afirmación sea cierta. Los sistemas instalados varían según el establecimiento, la configuración y la antigüedad; una pulsera RFID que funciona en un establecimiento puede fallar en otro, aunque ambos usen la misma marca de cerradura.
En cambio, confirmamos los requisitos antes de producir y lo indicamos claramente en cada página. Leerlo toma más tiempo que leer una promesa, pero mucho menos que descubrir el problema después de fabricar 2.000 piezas.
Lo que una pulsera RFID aporta al análisis
Una pulsera RFID es una credencial en un formato físicamente poco favorable: tiene menos área de antena que una tarjeta, se lleva en contacto con el cuerpo, que la desintoniza ligeramente, y se presenta en ángulos que una tarjeta nunca adopta. Todo esto es manejable, pero no queda reflejado en una ficha de especificaciones.
Por eso, una pulsera RFID debe validarse en las puertas reales y no aprobarse solo sobre el papel. El mismo tipo de credencial puede funcionar perfectamente como tarjeta y ofrecer un margen insuficiente como pulsera compacta ante un lector empotrado. Es una razón para realizar pruebas, no para descartar las pulseras.
Que un tipo de credencial funcione como tarjeta no demuestra que funcionará como pulsera RFID. Presente una pulsera representativa de la producción ante los lectores del propio establecimiento, incluidos los empotrados y los instalados cerca de superficies metálicas, antes de aprobar el lote.
La compatibilidad se verifica con el sistema de cerraduras del establecimiento, la tecnología de la credencial y los requisitos de codificación antes de la producción. No afirmamos que exista compatibilidad universal.
Qué enviar con una consulta
Incluya el modelo del sistema instalado, una muestra de la credencial existente cuando sea posible, la cantidad, el período de uso previsto, los tipos de huéspedes, las zonas controladas y los lineamientos del diseño gráfico. Para las opciones definidas por el material, indique las pruebas o la documentación de producción que espera su equipo de compras.
Hay opciones de materiales con certificación FSC y documentación de producción de respaldo.
No se utiliza como prueba el nombre de ningún hotel o proyecto de cliente. El razonamiento detrás de esta postura se explica en la página «Acerca de».
